Colectivo Urbano Cochabamba por el Cuidado de la Vida y el Medio Ambiente
Una ciudad que crece… ¿a costa de qué?
Cochabamba fue conocida durante décadas como la Ciudad Jardín. Hoy, esa imagen se desvanece frente al avance acelerado del cemento, el loteamiento de áreas públicas y la reducción constante de espacios verdes. En la Región Metropolitana Kanata, la disponibilidad de áreas verdes alcanza apenas 3,5 m² por habitante, muy por debajo de lo recomendado para una vida urbana saludable.
Este escenario no solo afecta al paisaje urbano: impacta directamente en la salud, el bienestar, la biodiversidad y el derecho a la ciudad de miles de personas. Frente a esta realidad, un grupo de ciudadanas y ciudadanos decidió organizarse.
El nacimiento de un colectivo por la vida
En 2022, a partir de procesos formativos del Programa Urbano de UNITAS —especialmente los cursos Ciudad con Derechos y Derecho a la Ciudad— surge el Colectivo Urbano Cochabamba por el Cuidado de la Vida y el Medio Ambiente.
El colectivo se conforma como una articulación ciudadana horizontal, integrada por personas, organizaciones sociales, juntas vecinales, colectivos ambientales, academia y activistas, con una convicción común:
defender y recuperar las áreas verdes urbanas como una condición básica para cuidar la vida en la ciudad.
Desde el inicio, el grupo asume que la crisis ambiental urbana no se resolverá solo con discursos técnicos, sino con acción colectiva, incidencia política y participación ciudadana informada.
Áreas verdes como infraestructura de vida
La experiencia parte de una idea clave: los árboles, los parques y los bosques urbanos no son adornos, sino infraestructura verde esencial.
Las áreas verdes:
- Mejoran la calidad del aire
- Regulan la temperatura urbana y reducen las islas de calor
- Disminuyen el ruido
- Facilitan la infiltración del agua de lluvia
- Protegen la biodiversidad
- Fortalecen la salud física y mental
- Generan espacios de encuentro y cohesión social
Sin embargo, estas funciones siguen siendo poco reconocidas en la planificación urbana formal. El colectivo decide entonces poner el tema en el centro del debate público.
De la formación a la acción colectiva
El proceso combina reflexión, organización y acción territorial. A través de una metodología participativa, el colectivo impulsa:
- Diagnósticos ciudadanos sobre la pérdida de áreas verdes
- Talleres y cursos sobre derecho a la ciudad, planificación urbana y medio ambiente
- Mesas de diálogo entre ciudadanía, autoridades municipales y técnicos
- Campañas de sensibilización y comunicación pública
- Articulación con OTBs, unidades educativas, universidades y medios de comunicación
Este trabajo sostenido permitió traducir una preocupación ambiental en propuestas concretas de política urbana.
El Bosque Urbano Ex MATRA: recuperar lo que era de todos
Uno de los hitos más importantes de la experiencia es la recuperación del área verde Ex MATRA, un espacio público degradado y amenazado por la urbanización, propuesto por el colectivo como Bosque Urbano.
Esta iniciativa articula:
- Incidencia ante el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba
- Participación de juntas vecinales y colectivos ciudadanos
- Actividades de forestación comunitaria
- Sensibilización educativa con escuelas y organizaciones barriales
- Difusión mediática en prensa, radio, televisión y redes sociales
El proceso logró posicionar el área Ex MATRA como un tema de interés público, demostrando que la ciudadanía organizada puede disputar el destino de los espacios urbanos.
Incidencia política y Agenda Urbana Ciudad Verde
La experiencia no se limita a acciones puntuales. El colectivo apuesta por incidir en el largo plazo, elaborando la Agenda Urbana Cochabamba Ciudad Verde, un documento estratégico orientado a influir en las políticas municipales y en el debate preelectoral rumbo a 2026.
La agenda propone:
- Incrementar, conservar y proteger áreas verdes y bosques urbanos
- Implementar corredores biológicos urbanos
- Reconocer la infraestructura verde como eje de la planificación urbana
- Fortalecer la participación ciudadana en la gestión del territorio
Este paso consolida al colectivo como actor urbano con capacidad propositiva, no solo reactiva.
Aprendizajes y desafíos
El proceso ha enfrentado desafíos importantes:
- Sostener la participación voluntaria en el tiempo
- Enfrentar presiones inmobiliarias y amenazas de loteamiento
- Superar la falta de voluntad política en algunos momentos
Al mismo tiempo, deja aprendizajes claros:
- La articulación con juntas vecinales fortalece la legitimidad social
- La incidencia colectiva genera mayor visibilidad y respaldo público
- La formación ciudadana es clave para disputar el modelo de ciudad
Una experiencia que inspira
La experiencia del Colectivo Urbano Cochabamba demuestra que defender las áreas verdes es también defender la vida, la salud y el derecho a habitar la ciudad. Desde la acción colectiva, la educación ambiental y la incidencia política, el colectivo transforma espacios amenazados en territorios de cuidado y esperanza.
Más que un proyecto cerrado, esta es una experiencia en curso, abierta a replicarse en otros barrios, distritos y ciudades que buscan un futuro urbano más justo, verde y habitable.